Rodeado por desierto, bosque y montaña, Parras de la Fuente, Coahuila, conmemora 428 años de historia consolidándose como uno de los destinos turísticos más emblemáticos del norte del país.
Reconocido como el primer Pueblo Mágico de la región, este oasis destaca por sus manantiales, arquitectura colonial y una tradición vitivinícola que se remonta al siglo XVI, cuando tribus nómadas elaboraban bebidas a partir de uvas silvestres.
El visitante puede descubrir su riqueza histórica en sitios como la Capilla del Santo Madero, ubicada en lo alto del Cerro del Sombreretillo, desde donde se obtienen espectaculares vistas del valle.
Además, el destino ofrece recorridos nocturnos, gastronomía tradicional y paseos entre antiguas haciendas que evocan su pasado como punto clave en la historia de México y lugar de nacimiento de Francisco I. Madero.

Parras es sinónimo de vino. En la Hacienda San Lorenzo se ubica Casa Madero, considerada la vinícola más antigua del continente con producción ininterrumpida desde 1597. Sus recorridos por viñedos, bodegas históricas y catas guiadas la convierten en la experiencia enoturística más representativa del destino. Junto a ella, casas como Vinícola Parvada, Camino Corazón y otras bodegas integran la ruta “Vinos y Dinos”, ofreciendo maridajes, experiencias culinarias y festivales como la vendimia programada para mayo de 2026.

Nogaleras centenarias, calles llenas de encanto y una atmósfera tranquila refuerzan la magia de este pueblo coahuilense, ideal para escapadas de fin de semana desde ciudades cercanas. Con más de cuatro siglos de historia, Parras de la Fuente reafirma su lugar como cuna del vino en el Nuevo Mundo y destino turístico imprescindible para los amantes de la cultura, la gastronomía y el enoturismo.