25 de March de 2026

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Magdalena de Kino celebra su magia: historia, tradición y legado en el norte de Sonora

En el norte de Sonora, a tan solo 80 kilómetros de la frontera, Magdalena de Kino celebra un aniversario más como Pueblo Mágico, reconocimiento que recibió en 2012 gracias a su riqueza histórica, cultural y espiritual.

Fundado en 1687 por el misionero jesuita Eusebio Francisco Kino como la misión de Santa María Magdalena de Buquibaba, este destino resguarda un legado que se remonta a las culturas originarias como los Tohono O’odham, Pimas Altos y Ópatas, quienes habitaron la región conocida como “Buquibaba”, que significa “casa junto al río”.

El corazón del pueblo es la emblemática Plaza Monumental, donde se levantan joyas arquitectónicas como el Templo de Santa María Magdalena, sitio de gran devoción donde se venera a San Francisco Javier, y el Mausoleo del Padre Kino, que resguarda los restos del histórico evangelizador de la Pimería Alta.

Entre sus calles empedradas también destaca el Palacio Municipal de Magdalena de Kino, una construcción del siglo XX con vitrales y murales que narran la historia local, así como espacios llenos de historia como el Colegio Coronel Fenochio, donde se firmó la Constitución de Sonora en 1917.

El recorrido por el Corredor Histórico Cultural permite descubrir casonas coloniales, plazas tranquilas y edificaciones con estilos únicos, mientras que el Corredor Turístico y Comercial ofrece artesanías, reliquias religiosas y sabores tradicionales que reflejan la identidad del lugar.

A pocos kilómetros del centro se encuentra la Misión de San Ignacio de Cabórica, otra de las fundaciones del Padre Kino, donde aún se conservan elementos originales como su escalera de caracol de madera de mezquite, así como una iglesia construida por franciscanos en el siglo XVIII.

Magdalena de Kino también es recordada por ser cuna de Luis Donaldo Colosio, figura clave en la historia contemporánea de México. Hoy, este Pueblo Mágico continúa siendo un destino que combina historia, espiritualidad y tradición, ideal para quienes buscan una experiencia auténtica en el desierto sonorense.