Entre las montañas de los Valles Centrales de Oaxaca existe un rincón poco conocido que sorprende por un fenómeno natural fuera de lo común. Se trata de Las Salinas, un pequeño paraje ubicado en la comunidad de San Pablo Güilá, perteneciente al municipio de Santiago Matatlán.
A poco más de una hora de la capital oaxaqueña, San Pablo Güilá se caracteriza por su clima árido y un paisaje dominado por montañas que ofrecen amplias panorámicas de los Valles Centrales. En este entorno, Las Salinas aparecen como un pequeño oasis que invita a hacer una pausa y disfrutar de la naturaleza.
El atractivo principal del sitio son sus yacimientos de agua sulfurosa, que brotan del subsuelo y producen un característico efecto de burbujeo. La elevada concentración de sal contribuye a las tonalidades azul turquesa que adquieren las aguas, creando un escenario que contrasta con el paisaje árido que las rodea.

El fenómeno natural, acompañado por un extenso valle, montañas y cielos despejados, convierte a Las Salinas en un espectáculo que ha comenzado a despertar el interés de visitantes y familias de comunidades cercanas.
Sin embargo, quienes llegan al lugar deben tomar en cuenta que los yacimientos naturales no son aptos para nadar. Además de presentar poca profundidad, su elevada concentración de sal limita las posibilidades de permanecer dentro de ellos.
Ante la llegada de visitantes, particularmente durante la temporada de Semana Santa, habitantes de la comunidad han habilitado piscinas artificiales donde es posible relajarse y refrescarse, mientras se disfruta del paisaje y del singular fenómeno de las aguas burbujeantes.
¿Cómo llegar a Las Salinas?
Desde la ciudad de Oaxaca, quienes viajan en transporte público pueden tomar un taxi en la prolongación Nuño del Mercado con destino a San Pablo Güilá, de acuerdo con las recomendaciones de habitantes de la zona.
En automóvil particular, la ruta comienza por la carretera 190. Aproximadamente en el kilómetro 60 se encuentra la desviación hacia San Pablo Güilá; desde ese punto es necesario recorrer alrededor de siete kilómetros para llegar al paraje de Las Salinas.
Rodeadas por montañas y lejos de los circuitos turísticos más conocidos, Las Salinas representan una alternativa para quienes buscan descubrir paisajes naturales diferentes en Oaxaca. Este pequeño oasis de aguas burbujeantes ofrece una experiencia de tranquilidad y contemplación en uno de los rincones menos explorados de los Valles Centrales.