4 de September de 2026

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Jala, Nayarit: el Pueblo Mágico donde crece el maíz más grande de México

Entre calles irregulares, antiguas casonas y monumentos que cuentan siglos de historia, Jala, Nayarit, se presenta como un destino donde la herencia cultural y la naturaleza se encuentran con una de las tradiciones agrícolas más singulares del país.

Ubicado a unos mil 70 metros sobre el nivel del mar, este Pueblo Mágico destaca por su riqueza arquitectónica. En el centro se encuentra la Basílica Lateranense de Nuestra Señora de la Asunción, una construcción de cantera rosa, verde y amarilla cuya primera piedra fue colocada en abril de 1856 y cuya edificación se prolongó hasta finales del siglo XIX. Su combinación de elementos romanos y góticos la convierte en uno de los principales referentes del patrimonio de la localidad.

El recorrido por Jala también permite descubrir las ruinas de la antigua iglesia de San Francisco de Asís, edificada en 1674, así como los restos de un antiguo convento franciscano que fue clausurado en 1810. A estos inmuebles se suman el templo de La Natividad, el templo de San Francisco y el templo de la comunidad vecina de Jomulco.

Sin embargo, uno de los mayores distintivos de Jala se encuentra en sus campos de cultivo. En este territorio se conserva el maíz raza Jala, una variedad endémica de Nayarit reconocida por producir mazorcas de dimensiones extraordinarias, que regularmente alcanzan entre 35 y 50 centímetros y que, en ejemplares excepcionales, han superado esa medida.

Sus plantas pueden alcanzar entre cuatro y cinco metros de altura. La variedad cuenta con registros históricos desde principios del siglo XX y está vinculada con las condiciones agrícolas particulares del valle, influido por la actividad del volcán Ceboruco.

La tradición en torno a este maíz dio origen al Concurso del Elote Más Grande del Mundo, creado en 1981 como una iniciativa para incentivar a los productores a conservar esta variedad nativa. El certamen se convirtió en uno de los acontecimientos más representativos de Jala y forma parte de una celebración que reúne agricultura, gastronomía y cultura.

La Feria del Elote incluye actividades como la coronación de la reina, bailes populares, exposiciones de autos antiguos, danzas folclóricas y un andador gastronómico, además de coincidir con las festividades religiosas dedicadas a la Virgen de la Asunción.

La relación de Jala con el Ceboruco va más allá de la agricultura. El volcán alcanza aproximadamente 2 mil 280 metros sobre el nivel del mar y ofrece escenarios de lava solidificada, fumarolas y senderos que conducen hacia su cráter. Desde las zonas elevadas es posible contemplar amplias panorámicas del paisaje de Nayarit y la Sierra Madre Occidental.

Para los viajeros interesados en la gastronomía, el maíz también es protagonista. Entre los sabores locales destacan las tostadas gigantes, preparadas con una base alargada y crujiente que puede acompañarse con pierna, pata, chicharrón o ceviche. También forman parte de la cocina tradicional los esquites, gorditas, panqués, elotes asados y la cuala, un postre elaborado a partir de la leche del elote tierno.

Jala complementa su propuesta turística con paisajes naturales, cerros y caídas de agua, además de una cocina que cada fin de semana atrae a visitantes interesados en descubrir los sabores de la región.

Así, entre la arquitectura virreinal, las tradiciones religiosas, el paisaje volcánico y una variedad de maíz que forma parte de la identidad agrícola de la comunidad, Jala ofrece una experiencia en la que historia, naturaleza y gastronomía cuentan una misma historia: la de un pueblo que mantiene vivas sus raíces.