Ubicado en la Sierra Madre Occidental, a unos 160 kilómetros de Culiacán, Cosalá se consolida como uno de los destinos más encantadores de Sinaloa. Reconocido como el primer Pueblo Mágico del estado en 2005, este antiguo Real de Minas destaca por su arquitectura colonial de adobe bien conservada, sus calles empedradas laberínticas y una historia que se remonta a la época prehispánica.
El Centro Histórico alberga alrededor de 250 construcciones históricas que reflejan el esplendor minero que vivió la región, cuando más de 50 minas de plata y oro impulsaban su economía. Espacios emblemáticos como la Plaza de Armas, rodeada de edificios históricos y un kiosco tradicional, invitan a recorrer el corazón del pueblo y disfrutar de su ambiente tranquilo y pintoresco.

Entre sus joyas arquitectónicas sobresale la Parroquia de Santa Úrsula, templo neoclásico del siglo XVIII construido por los jesuitas, así como la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, ambas con profundo valor religioso y cultural. Para conocer el pasado minero, el Museo de Minería e Historia ofrece herramientas, minerales y relatos que narran la vida en el antiguo Real de Minas.
Más allá de su legado colonial, Cosalá también conserva vestigios de culturas originarias como los tepehuanes, acaxees y xiximies, visibles en pinturas rupestres y petroglifos localizados en distintas zonas del municipio. Este patrimonio se complementa con un entorno natural privilegiado que posiciona al destino como un referente de ecoturismo en Sinaloa.

La Reserva Ecológica del Mineral de Nuestra Señora destaca por su biodiversidad y senderos ideales para el avistamiento de aves y caminatas en medio de vegetación exuberante. A su vez, sitios como Vado Hondo y Charco Azul ofrecen cascadas, pozas cristalinas y áreas para picnic que invitan a refrescarse y conectar con la naturaleza.
Caminar por sus callejones, descubrir casonas coloniales con patios porticados y escuchar las leyendas que envuelven al pueblo forman parte de la experiencia que convierte a Cosalá en un destino que fusiona historia, cultura y aventura, consolidándose como uno de los Pueblos Mágicos más auténticos del noroeste mexicano.