Entre flores de cempasúchil, luces y símbolos del inframundo mexica, el Zócalo de la Ciudad de México inauguró su Megaofrenda de Día de Muertos, una celebración que reúne tradición, arte y memoria con una monumental Catrina de 33.4 metros de altura, reconocida con un récord Guinness como la más alta del mundo.
Cientos de personas se dieron cita en la Plaza de la Constitución para presenciar la apertura de esta instalación, que transforma el corazón de la capital en un escenario inspirado en el Mictlán, el inframundo de la cosmovisión mexica.
La monumental figura, elaborada por el taller Xibalbá, se levanta sobre un campo dorado de flores y está acompañada por un séquito de ajolotes, en una composición que combina elementos de la cultura mexicana con referencias artísticas e históricas.
La inauguración estuvo encabezada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien destacó el significado de la Catrina como una representación que cuestiona los privilegios y recuerda que la muerte iguala a todas las personas.

Durante su mensaje, la mandataria también señaló la importancia de preservar las tradiciones mexicanas y reconocer su valor como parte de la identidad cultural del país.
Una ofrenda que conecta el pasado con el presente
La Megaofrenda del Zócalo evoca la relación histórica de México con la muerte, una tradición que tiene profundas raíces en las culturas prehispánicas y que continúa presente en las celebraciones contemporáneas.
A pocos metros de la plaza se encuentran las ruinas del Templo Mayor, espacio que recuerda las ceremonias y prácticas rituales de los antiguos habitantes de Tenochtitlan.
En este contexto, la instalación monumental representa una oportunidad para acercar a visitantes y habitantes a las distintas expresiones culturales que conforman el Día de Muertos.
Después del protocolo inaugural, el campo de cempasúchil se iluminó y las vallas fueron retiradas para permitir el acceso del público, que comenzó a recorrer la instalación y contemplar la figura monumental.
La composición también recupera la representación de la Catrina popularizada por José Guadalupe Posada y Diego Rivera, dos figuras fundamentales para comprender la presencia de este personaje en el imaginario mexicano.
Tradiciones que pasan de generación en generación
La Megaofrenda también se convirtió en un espacio de encuentro familiar, donde visitantes de distintas edades acudieron para recordar a sus seres queridos y compartir el significado de estas celebraciones.
Pablo Rodríguez, vecino de Azcapotzalco, visitó el Zócalo junto con su familia y destacó la importancia de mostrar al mundo la riqueza cultural de México.
Por su parte, Fernanda, habitante de la colonia Centro, acudió con su madre y su hija, en una visita que reunió a tres generaciones alrededor de una misma tradición.
La familia recordó a don Fernando, fallecido hace 24 años, y compartió los alimentos y objetos que acostumbran colocar en su ofrenda, entre ellos cigarros, tacos de cabeza y refresco de cola.
Estas historias reflejan cómo el Día de Muertos mantiene su significado en la vida cotidiana de las familias mexicanas, donde las ofrendas se convierten en espacios de memoria, afecto y continuidad.

El Zócalo, escenario de una celebración cultural
La monumental Catrina y el campo de cempasúchil forman parte de una celebración que busca preservar las tradiciones mexicanas y acercarlas a visitantes nacionales e internacionales.
La instalación también coincide con una temporada de intensa actividad turística en la capital, donde las celebraciones de Día de Muertos y otros eventos internacionales convierten a la ciudad en un punto de encuentro para quienes buscan conocer su riqueza cultural.
Entre luces, flores y recuerdos, la Megaofrenda invita a recorrer el Zócalo desde una perspectiva diferente, donde el arte monumental y las tradiciones funerarias se encuentran para celebrar la memoria de quienes ya partieron.
Con una Catrina que alcanza los 33.4 metros de altura, la Ciudad de México reafirma el lugar del Día de Muertos como una de las expresiones culturales más representativas del país, una tradición que continúa reuniendo a las familias y conectando generaciones a través del recuerdo.
La catrina más grande del mundo está en la mega ofrenda del zócalo de la Ciudad de México. Con sus impresionantes 33.41 metros de altura, esta monumental figura obtuvo el Récord Guinness y se convierte en uno de los grandes atractivos del Día de Muertos. Fue elaborada por más de 140 artesanos, quienes combinaron técnicas tradicionales de cartonería. Podrás visitarla hasta el 2 de noviembre.
— Hiram Hurtado (@ehiramhurtado) October 30, 2026