Arteaga, uno de los destinos más emblemáticos del noreste de México, continúa consolidándose como un refugio natural perfecto para quienes buscan aventura, descanso y un clima fresco durante todo el año. Ubicado a solo 20 minutos de Saltillo y rodeado de montañas cubiertas de bosques de pino, este Pueblo Mágico —incorporado al programa en 2012— debe su sobrenombre de “La Suiza de México” a sus panorámicas nevadas invernales y a la tranquilidad que ofrecen sus valles y comunidades rurales.
Con una altitud de 1,800 metros y una población que ronda los 8,400 habitantes, Arteaga es una combinación única de tradición, naturaleza y experiencias al aire libre. Sus orígenes se remontan a 1591 y su identidad se enriquece con artesanías como el zarape coahuilense, una de las piezas textiles más representativas del norte del país.
Para quienes lo visitan, las actividades son tan variadas como sus paisajes. El ecoturismo es protagonista en sitios como el Cañón Balcones, ideal para practicar rapel, o en la montaña El Cielo, un punto imprescindible para senderistas. El Parque Ecoturístico El Chorro ofrece cascadas y áreas verdes que invitan a convivir en familia, mientras que la Sierra La Viga es perfecta para quienes buscan rutas naturales más extensas.

Arteaga también sorprende con atracciones poco comunes en México: en Bosques de Monterreal se puede esquiar durante cualquier época del año gracias a su pista alpina, además de disfrutar de un campo de golf rodeado de montañas. Las tirolesas, paseos en cuatrimoto, cabalgatas y recorridos panorámicos completan la oferta para amantes de la aventura.
El pueblo, por su parte, conserva una atmósfera tranquila y serrana. En el centro destacan la Alameda Venustiano Carranza y el Templo de San Isidro Labrador, rodeados de talleres y comercios donde se pueden adquirir artesanías en madera y productos elaborados con manzana, fruto emblemático de la región. Licores, mermeladas y panes artesanales forman parte del sabor local, especialmente en la temporada de cosecha.
Arteaga también es sede de la tradicional Feria de la Manzana, celebrada cada septiembre en San Antonio de las Alazanas, donde productores, cocineras y artesanos ofrecen lo mejor de la región entre música, gastronomía y convivencia familiar.

Gracias a su clima templado —con inviernos fríos que pueden traer nieve y veranos suaves entre 28 y 30 grados—, este Pueblo Mágico es ideal para escapadas en cualquier temporada. Entre cabañas acogedoras, montañas infinitas y actividades para todos, Arteaga sigue siendo uno de los destinos más encantadores del norte de México.