El Día de Muertos, una de las expresiones culturales más representativas de México, romperá con la tradición en 2026 para convertirse en una de las grandes cartas de presentación del país durante la Copa Mundial de la FIFA. Por primera vez, la Ciudad de México realizará un desfile inspirado en esta festividad durante el mes de junio, varios meses antes de las celebraciones habituales de finales de octubre y principios de noviembre.
La iniciativa forma parte de las actividades culturales que acompañarán al Mundial 2026 y busca mostrar al mundo la riqueza cultural mexicana más allá de las canchas. El desfile especial está programado para el próximo 13 de junio, apenas dos días después del partido inaugural que se celebrará en el Estadio Banorte.
El recorrido iniciará en la Glorieta de la Diana Cazadora y avanzará por Paseo de la Reforma hasta el Monumento a la Revolución, ofreciendo a visitantes nacionales e internacionales una experiencia que reunirá algunos de los símbolos más reconocidos de la identidad mexicana.

Aunque actualmente es uno de los eventos más esperados en la capital, el desfile de Día de Muertos tiene un origen relativamente reciente. Su historia comenzó en 2015, cuando la película Spectre de James Bond mostró un espectacular desfile recorriendo las calles del Centro Histórico. A pesar de ser una creación cinematográfica, el entusiasmo generado entre el público motivó a las autoridades a convertir la idea en una celebración real que, con el paso de los años, se consolidó como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
Para esta edición especial, el evento combinará elementos tradicionales del Día de Muertos con referencias al futbol internacional. Entre los contingentes participantes se prevé la presencia de catrinas monumentales, alebrijes, danzantes, representaciones de pueblos originarios, charros, homenajes a figuras históricas del futbol y expresiones culturales relacionadas con las selecciones participantes en la justa mundialista.
Uno de los aspectos más llamativos será la presencia anticipada de la flor de cempasúchil. Productores de Xochimilco han comenzado a adaptar sus ciclos de cultivo para que esta emblemática flor pueda estar disponible durante junio, permitiendo que el característico color naranja de la festividad forme parte del paisaje mundialista.
Más que trasladar la celebración religiosa y familiar de noviembre a otra época del año, la propuesta busca compartir con una audiencia global la riqueza artística, cultural y simbólica del Día de Muertos. Así, Paseo de la Reforma se transformará en un escenario donde catrinas, flores, música y folclor mexicano convivirán con el espíritu del futbol internacional.
Con esta apuesta, la Ciudad de México aprovechará el escaparate mundial del torneo para proyectar una de las tradiciones que mejor representan la identidad cultural del país, ofreciendo una experiencia única que millones de aficionados podrán recordar mucho después de que termine el Mundial.